La verdadera democracia electrónica: Hacia en redes de conocimiento y participación política
Por Rosanna Marotta Lanzieri
Cuando se habla de democracia electrónica o del impacto que las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) tendrán en el ejercicio democrático -tanto de los ciudadanos como de los gobernantes-, por lo general vienen a nuestra mente, en primer lugar, las numerosas iniciativas dirigidas a automatizar los procesos de consulta y entrega de información administrativa. En muchas ocasiones pensamos que el Ayuntamiento "está en la Red", porque su web site tiene una eficaz interface gráfica de usuario con un potente motor de búsqueda, la cual permite además, agilizar trámites burocráticos.
Sin embargo, muy poco se habla acerca de la posibilidad de que las TIC potencien principios democráticos tales como una mayor deliberación y participación ciudadanas. ¿Cómo pueden las TIC establecer sistemas de conocimiento al servicio de la participación política? ¿Cómo las redes están confiriendo poder a los ciudadanos más desfavorecidos para que mejoren su calidad de vida? ¿Cómo están mejorando los espacios deliberativos? ¿Está el Statu Quo haciéndose estas preguntas?
En el Internet Global Conference (IGC) que tuvo lugar en Barcelona este mes de mayo, se celebró una sesión que tal vez resultó ser la más filosófica del evento: Democracia electrónica. Allí se discutieron las condiciones institucionales para mejorar la democracia a través de las TIC, ponencia a cargo de Joan Prats Catalá, del Instituto Internacional de Gobernabilidad de Catalunya ( http://www.iigov.org). También se habló de la votación electrónica, a manos de Jordi Sánchez de la Fundación Jaume Bofill ( http://www.fbofill.org ); la innovación democrática y las TICs, por parte de Joan Subirats, de la Universidad Autónoma de Barcelona y, Ciudadanos como socios: Información, consulta y participación pública en las políticas públicas, a cargo de Christian Vergez, de la OCDE ( http://www.oecd.org ).
Aquí sólo reseñaremos las exposiciones de Joan Prats y Joan Subirats, por ser las que mayores elementos de reflexión aportaron y por haber marcado el sentido del debate.
Joan Prats lanzó la línea de las discusiones al diagnosticar la crisis de las instituciones democráticas en la actualidad y la duda acerca de cómo Internet puede transformar el panorama.
Señaló que las instituciones democráticas actuales (legislativo, partidos políticos, gobiernos, etc.), no aseguran el sostén del desarrollo económico, están pensadas para garantizar la democracia sólo dentro del marco estatal local, no global, y por último, son democracias de consumidores (no de republicanos o ciudadanos participativos). Sobre este último rasgo, Prats mencionó que estamos frente a un proceso acelerado de "idiotización", si seguimos el significado que los griegos daban a la palabra "idiota": aquel ciudadano ausente o poco interesado por las cuestiones comunitarias. Los ciudadanos viven hoy por hoy una fuerte desafección hacia sus instituciones democráticas.
¿Cómo podrían ayudar las TIC en este nuevo contexto? Para Joan Prats, el hecho de que un ayuntamiento cuente con una página web (por muy buena que sea) no significa que la comunidad haya entrado en la sociedad de la información o del conocimiento. En opinión del experto, se requieren sistemas que renueven y potencien, desde el uso de las redes, el funcionamiento democrático: que "empoderen" (sic) a los ciudadanos, que les permitan incidir en los órganos deliberativos de forma más directa y menos mediada por el statu quo.
"Las TIC no darán buenos rendimientos democráticos si no afectamos los equilibrios democráticos existentes, como por ejemplo para ‘empoderar' a los más desfavoracidos", indicó Prats. En su opinión, si no alteramos el Statu Quo no perfeccionaremos la democracia mediante las redes o las nuevas tecnologías.
TIC para continuar con el "business as usual"
A Joan Subirats, catedrático de ciencias políticas de la Universidad Autónoma de Barcelona, le preocupa que haya más automatización de procesos burocráticos, que desarrollo de sistemas de redes dirigidos a cambiar las cosas de la democracia. "¿Para qué vamos a utilizar las TIC? –pregunta de forma retórica- ¿para continuar con el business as usual?, ¿para perpetuar las relaciones entre las élites y la noción de que están al servicio de la gente?".
En opinión de Subirats, hasta ahora las TIC han estado al servicio del Statu Quo –apoya el punto de vista de Prats-, no para que haya más procesos innovadores orientados hacia la pluralidad y la participación democrática. Dice que aún hay mucho por hacer a favor de los procesos de innovación y transformación: redes alternativas o, como él denomina, urdimbres cívicas en red para una mayor democracia directa.
Una conclusión prevaleció en esta sesión del IGC: las redes deben estar en manos de los ciudadanos, las herramientas que las TIC ofrecen para mejorar la democracia deben basarse en redes de intercambios y participación, de comunicación menos mediada por las instituciones actuales porque éstas sólo garantizan, justamente, la continuidad de la crisis democrática y la desafección a sus instituciones.
Contacto:
Alba Batiste
Correo-e: abatiste@tinkle.es
Fuente:
GC Red: Punto de encuentro sobre la gestión del conocimiento en red.
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